Las hojas de cálculo son un primer sistema estupendo. El riesgo llega cuando el negocio depende de ellas. Estas son las señales de que toca dar el salto.
- Dos versiones de la verdad: ventas y almacén dan cifras de stock distintas.
- Solo una persona entiende las macros y nadie más se atreve a tocar el archivo.
- El cierre de mes son días de copiar y pegar.
- No puedes responder «¿dónde está este pedido?» sin preguntar a tres personas.
- Crecer significa contratar a gente para volver a teclear datos.
Por dónde empezar
No empieces por el software. Apunta los tres procesos que más te duelen. Una buena implantación resuelve esos primero y deja el resto para más adelante.